El uso de hierbas y otros ingredientes naturales para bañarse es una práctica que se remonta al tiempo de Cleopatra, famosa por su costumbre de bañarse en leche y miel para mantener su piel sueva y es que darse un baño de tina no sólo puede ayudar a relajarse, sobre todo si te bañas en té.

Los baños de tina son un buen momento para liberar tensiones y superar el estrés del día a día. La sensación de dejarse envolver por el agua nos hace renovar energías y sentirnos más relajados. Además, el agua tibia tiene muchos beneficios como estimular el sistema circulatorio, calmar la ansiedad y aliviar dolores derivados de contracturas físicas. El agua caliente y el vapor provocan que los poros de nuestra piel se abran, se remuevan las células muertas y se desintoxica nuestro cuerpo.

Lo anterior, es sólo con agua pura y caliente, pero si a ella le incorporas hierbas y hojas de té se absorben mejor todas sus propiedades, incluso más que bebiéndolo, potenciando sus beneficios en la piel. De todos modos, no hay que entusiasmarse tanto y los baños de tina con o sin té, nunca deben durar más de 15 minutos porque podría acelerar el ritmo cardiaco y dejar la piel seca, por eso es muy importante, al finalizar el baño, no olvidar aplicar cremas hidratantes.

¿Cómo preparar tu baño de té?

Junta agua caliente en la tina; añade 30 a 40 gramos las hojas de té escogidas u 8 a 10 bolsitas de té y déjalas reposar durante al menos 10 minutos para así extraer sus beneficios y que el agua no esté tan caliente cuando ingresemos a ella.

¿Qué té elegir para tu baño? Acá te contamos las propiedades de cada uno.

• Té verde: considerado el más saludable por su importante aporte en antioxidantes, favorece la eliminación de suciedad e impurezas en la piel.

• Té blanco: durante siglos su consumo estuvo restringido al emperador y sus allegados porque se pensaba que contenía el secreto para la vida eterna. Es el antioxidante más potente de la naturaleza, por lo que es perfecto para combatir el envejecimiento de la piel.

• Té rojo: es ideal para limpiar la piel grasa ya que equilibra el pH.

• Te negro: contiene vitaminas C, E y B2, zinc, potasio y magnesio, además de taninos y polifenoles, por lo que sus beneficios son múltiples tanto para el pelo como para la piel. Su alto contenido de cafeína previene infecciones.

• Té azul: aporta vitaminas y minerales a la piel y mejora el bienestar general. También tiene propiedades rejuvenecedoras.

• Té amarillo: al igual que el blanco y verde, sus antioxidantes son perfectos para regenerar la piel.

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