Descubre tres recetas para aliviar la garganta reseca en invierno

Una de las torturas del invierno y del frío, es la sequedad que se produce en la garganta, con un molesto síntoma, que, principalmente, da en las épocas frías del año.

Este malestar se mezcla generalmente con tos y ardor, por lo que muchas veces genera una dificultad para poder digerir los alimentos, acompañado en algunos casos, de dolor.

Es por esto que te damos tres recetas de remedios naturales, para poder tratar el malestar que provoca la garganta reseca.

Infusión de Eucalipto

Esta infusión es rica en propiedades antiinflamatorios y refrescantes, siendo uno de los remedios más tradicionales para terminar con los problemas de la garganta, ya que ayuda a aliviar la irritación que puede provocar el exceso de sequedad y ardor.

Para esta preparación necesitarás: 1 taza de agua y una cucharadita de eucalipto.

Preparación:

Calienta la taza de agua hasta que hierba. Agrégale la cucharadita de eucalipto y déjala reposar por diez minutos. Cuélala y deja que enfríe hasta que tome una temperatura adecuada para consumirla. Bebe la mezcla tibia dos veces al día. Nunca la ingieras caliente porque podría empeorar los síntomas.

Infusión de orégano y propoleo

El propoleo y el orégano reducen considerablemente el crecimiento bacteriano, gracias a las propiedades antibióticas y antiinflamatorias que tienen. Ambos ingredientes juntos crean una capa protectora contra la irritación y las infecciones.

Para esta preparación necesitarás: 1 taza de agua, 1 cucharadita de orégano y ½ cucharadita de propoleo.

Preparación:

En una taza con agua hirviendo, agrega el orégano y déjalo reposar por 10 minutos. Luego, incorpora el propoleo y bébalo. Ingiera esta infusión dos veces al día y calmará la sequedad.

Infusión de miel y limón

Aunque la miel se puede consumir sola para lograr lubricar la garganta, es recomendada tomarla como infusión, mezclándola con un poco de limón; así potenciará sus efectos antibióticos.

Para esta preparación necesitarás: dos cucharadas de miel de abeja, dos cucharadas de jugo de limón y una taza de agua.

Preparación:

En una taza de agua tibia, agrega la miel y el limón para que se diluyan. Una vez homogénea la mezcla, bébala. Ingiere esta infusión dos veces al día, por tres o cuatro días.

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