¿Eres una de esas personas que se toma una copita de vino al almuerzo? o que cada fin de semana destapas una botellita de champagne para compartir con las amigas? Si te parecía que esta práctica era normal, déjanos decirte que puede que sea una de las señales que indican que tienes problemas con el alcohol.

Pese a que la mayoría de las personas que se exceden con el alcohol en algunas ocasiones, no entran en la categoría de alcohólicos, lo cierto es que sí podrían tener más de algún problema con éste y estas son las señales que te ayudarán a saberlo.

 

  • Adiós inhibiciones: Lo más probable es que en más de alguna ocasión el alcohol se haya transformado en tu mejor amigo para darte las alas y el impulso de atreverte a hacer algo que sobria jamás harías. Sin embargo, esta actitud puede llevarte a cometer errores y a tomar decisiones que pueden ser peligrosas para tu integridad.

 

  • Todos de una: ¿El fin de semana te tomas hasta el agua del florero? Si bien en la semana no tomas ni una gota de alcohol, el fin de semana te desquitas y tomas todos los tragos que encuentres. Las investigaciones demuestran que tomar siete bebidas alcohólicas por semana disminuye tu riesgo de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares, abstenerse toda la semana sólo para empujarte seis tragos de una pasada, anula todos potenciales beneficios a la salud del alcohol.

 

  • Pierdes la cuenta: ¿Alguna vez te has dicho que sólo te tomarás un trago o dos y cuando ya te das cuenta llevas alrededor de seis? Una de las claves que te indican que puedes estarte excediendo con la bebida es no conocer tus límites, o sentirte sorprendido cuando de repente te emborrachas.

 

  • Tu memoria falla: Si se te borran episodios o no te acuerdas de lo que hiciste una noche de fiesta, tus problemas con el alcohol podrían estarse tornando más graves de lo que pensabas.

 

  • Olvidas tus responsabilidades: El alcohol se torna en un problema cuando te das cuenta que empiezas a descuidar cosas que son importantes para ti por culpa de la bebida. Cuando priorizas esta practica por sobre tus actividades cotidianas, puedes estar en peligro.
  • Tu entorno se preocupa: Si tu familia, amigos y entorno empiezan a preocuparse por ti, es hora de darte cuenta que esos traguitos que pensaste no eran nocivos para tu salud, realmente te están haciendo daño.

Sobre El Autor

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.