Cómo maquillarte según la forma de tu rostro

Siempre antes de maquillarte, es necesario que tengas conciencia de las características de tu cara para poder sacarle mayor partido a tus facciones y así, poder escoger el maquillaje perfecto.

A continuación te daremos cinco formas de rostros, para que identifiques el tuyo y puedas maquillarte adecuadamente:

Rostro redondo:

Este tipo de rostro, por sus proporciones, necesita más correcciones que el resto para crear forma y volúmenes, ya que es casi tan ancho como largo y no presenta angulosidad.

Primero, para lograr una simetría, aplica polvos compactos un tono más oscuro que tu piel, en ambos laterales. Luego aplica el rubor, de arriba hacia abajo, desde la sien hasta el borde de la mandíbula inferior, dejando el pómulo libre. Ya verás un primer cambio. No maquilles nunca tus mejillas en círculos.

No uses maquillaje a base de aceites porque te darán brillo y expansión a tu rostro.

 

Rostro de pera

Este tipo de rostro es conocido también como ‘periforme’, en la cual predomina la longitud de la zona inferior y su altura es considerada como media.

Aplica un corrector claro en la zona de la frente, en forma de triángulo invertido, conectándolo con la nariz, para alargar la cara en la parte inferior.

Aplica polvos más oscuros sobre tus mandíbulas, llevando la brocha por debajo de las orejas, así daremos una ampliación en la parte superior.

En los labios, te favorecen  los tonos rojos o cerezas.

 

Rostro corazón

Este tipo de rostro es conocido también como ‘triángulo invertido’ y se caracteriza por tener un equilibrio entre la altura y sus longitudes. La zona inferior es más fina, mientras que la zona superior es más larga que la media.

Para maquillarlo, ilumina con un corrector clarito la parte de las mandíbulas y la zona central de la frente, así alargarás tu rostro.

Nunca resaltes sólo tus mejillas, sino se te verá un rostro mucho más ancho.

Depila tus cejas en forma de arco para levantar la mirada y adelgazar tus cejas. Evita el uso de rubores brillantes o nacarados.

 

Rostro alargado

Este tipo de rostro tiene tanto los huesos de la mandíbula, como los de la frente y mejilla, casi del mismo tamaño.

Utiliza polvos bronceadores mate en el contorno del crecimiento del cabello y continúa por la línea del mentón hacia el cuello, así conseguirás neutralizar el largo de la cara.

Aplica rubor sonriendo y en círculos en tus mejillas.

No ilumines ni tu frente, ni mentón.

 

Rostro ovalado:

Éste, gracias a sus proporciones y características, es considerado el rostro perfecto, o bien, el que se adapta mejor a los clásicos cánones de belleza.

Para maquillar este tipo de rostro, debes siempre usar una base del mismo tono de tu piel, porque una más oscura acortará tu cara.

Para agregarle color, sólo debes aplicar un poco de rubor en tus mejillas y por debajo de los pómulos, con pequeños movimientos circulares. El producto sobrante deslízalo llevándolo siempre hacia la sien.

Intenta no sobrecargar los ojos con maquillaje, aunque si tienes una fiesta, un smokey eyes queda perfecto.

 

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